Nunca recé tanto antes de tu partida,
que bién sabía que iba a ocurrir.
A Dios aturdí para que escuchara, a santos incluí también en mis rezos.
Cuanto agradecí en este corto tiempo la fuerza que Dios me dió para poder
verte así, de entregada como estabas.
Que dolor.........decirte mamá ( como siempre) me mirabas y no
me conocías, pero sí respondías a Dolores, como te llamaban en el Hogar, no respondías
pero sí escuchabas, pero no escuchabas mi "mamá"
La tranquilidad que tengo es saber que me amabas, cuando aún respondías a la palabra
" mamá "
Te quise y te quiero, a pesar de todas las diferencias que pudieron existir entre madre e hija.
Gracias por todas las exigencias!! dadas en su momento ç, que de ellas...... aprendí.
Gracias por haber sido............ mi mamá.
ESTOY AQUÍ
|